AGADESA
Daría todo lo que sé por la mitad de lo que ignoro.René Descartes
Saluda del presidente

Carta del Presidente

Enero de 2.014

Lejos quedó mi primera concepción del Derecho Sanitario como disciplina contemporánea; ya en 1822, inspirado precisamente por el espíritu constitucional gaditano, surgió el primer código sanitario español como Proyecto de Ley basado en una visión global de los problemas de salud. Si bien no llegó definitivamente a aprobarse por la caída de los liberales y la vuelta al absolutismo, marcó el primer intento de establecer mecanismos de atención primaria, vigilancia de epidemias y prevención.

Mas lejos aún quedo la idea de disciplina autónoma: el Derecho Administrativo, el Laboral, el Penal, incluso el Derecho Privado, fundamentalmente en temas relacionados con el Contrato de Seguro, dedican ingente cantidad de normas estrechamente vinculadas con la materia, sin olvidar el Derecho Comunitario, marco de futuro en por el que debemos vernos continuamente iluminados.

Las numerosas cuestiones que casi a diario se suscitan nos exigen reflexionar en este Derecho emergente, complejo, vivo y multidisciplinar.

La sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud se configura en estos tiempos como el primer reto: racionalización y contención del gasto que pregonan eufemísticamente las últimas leyes. Unido a ello, los profesionales de la Farmacia ven mermar también la equidad en la prescripción y el acceso a determinados, no pocos, medicamentos, restringiendo el derecho a la salud de los pacientes, sobre todo los de aquellos colectivos necesitados de medicamentos de elevado coste.

En cuanto a la denominada responsabilidad médica, el panorama en la Sanidad Pública es desolador: la falta de medios incidirá, sin lugar a dudas, en un aumento del caudal de reclamaciones por presunta responsabilidad de la administración, cuando no por mala praxis.

La Ley de Tasas Judiciales incrementará el número de penas de banquillo al aumentar el de reclamaciones penales, y con ellas las adhesivas civiles, para evitar el gravamen.

La inminente reforma del Código Penal ya anuncia la supresión de las faltas, por lo que el accidentado tendrá que acudir a la costosa vía civil, no sólo por las Tasas, sino por el coste añadido para la obtención de un informe pericial médico, y por la casi siempre preceptiva intervención de Abogado y Procurador, sin olvidar la posible condena en costas.

Unido a lo anterior, la negociación del nuevo Convenio de Asistencia Sanitaria para la atención de accidentado de tráfico también está viéndose afectado por la “contención del gasto” con propuestas que pudieran poner en riesgo, de nuevo, la calidad de la asistencia.

La conflictividad está asegurada de igual manera en el plano provincial: se acrecienta el multirriesgo de pérdida de calidad asistencial, de empleos…, ante la falta de acuerdo, presumiblemente económico, de la Junta de Andalucía con hospitales privados.

Mucho nos queda por hacer a esta embrionaria asociación. De momento vamos a intentar unir esfuerzos con peticiones de colaboración con la Universidad, el Instituto de Medicina Legal, los Colegios Profesionales y todas aquellas entidades públicas y privadas que deseen sumar a nuestro proyecto, que no es otro que promover la difusión, colaboración, mediación y formación de esta rama jurídica.

 

Alberto Masiá

Presidente de AGADESA